Persecución religiosa en Chiapas

mié, Sep 28, 2016

Sección: América

La persecución religiosa que padece la familia H., integrada por 16 personas, los ha hecho sufrir encarcelamientos por los cuales han sido obligados a entregar un total de 32 mil pesos en multas en los últimos años. Han recibido amenazas de muerte, los han despojado de su casa y sus tierras ejidales y echado de su pueblo, cerca de Las Margaritas, Chiapas.

Fernando H., el jefe de este grupo familiar, víctima de esta persecución persistente, informó que en agosto de 2008 conocieron el Evangelio. A partir de ese día, las autoridades ejidales y los dirigentes del pueblo empezaron a realizar una serie de juntas directivas para presionarlos y obligarlos a salir de la comunidad de donde son originarios.

“No vamos a dejar la Palabra de Dios, porque conocemos a un Dios vivo ─explica Fernando─. Seguiremos luchando”. Han visto milagros. En mayo de 2016, las autoridades ejidales quisieron quemar a su esposa Mercedes y a su hijo José Aníbal de 11 años que estaban encarcelados injustamente en una prisión rústica de madera, porque Fernando no podía completar ni con préstamos, los 6 mil pesos que le exigían de multa para liberarlos. Rociaron 20 litros de gasolina alrededor de la prisión. Se acabaron una cajetilla de cerillos tratando sin éxito de prenderles fuego.

Las agresiones y la persecución culminaron con la expulsión del pueblo de este grupo familiar en agosto de 2016. Tuvieron que instalarse en Las Margaritas, en donde se ven obligados a rentar por 800 pesos mensuales, una pequeña casa. Sin embargo, no pueden cultivar sus tierras del ejido y no encuentran trabajos que puedan desempeñar los hombres de la familia.  Su situación económica es tan precaria, que difícilmente encuentran alimento para todos. Uno de los niños tiene una desnutrición tan severa, que parece tener dos meses y no dos años.  Varios más tienen problemas fuertes de salud y no tienen recursos para ir al médico.

En mayo como consecuencia de la persecución y las agresiones, Fernando se vio obligado a ir a Las Margaritas, pero inmediatamente tomaron preso a su hijo Humberto, de 22 años. Después también detuvieron a su hijo Sergio, de 14 años y luego a Belisario de 18 años y finalmente a su esposa e hijo menor. Ante la difícil situación que viven, Fernando quiere vender sus terrenos ejidales, pero por un total de 22 hectáreas de cultivo apenas le quieren dar 30 mil pesos, cantidad ínfima, dada la extensión y la buena calidad de la tierra.

Afirma Luis Herrera, de la Coordinación de Organizaciones Cristianas (COC), que “a pesar de que las autoridades han sido notificadas de la mayoría de los casos de persecución religiosa en Chiapas, no se ha visto una política pública que permita fortalecer la cultura de tolerancia en la materia”.

Organizaciones no gubernamentales estiman que existen cientos de casos semejantes. Según un informe de persecución religiosa mundial, México calificó en el lugar 38 de los 50 países donde es más peligroso ser cristiano.

Por Rebeca Lizárraga R.

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