Pastores sin casas

Lun, abr 30, 2018

Sección: Nacionales

Más de cien pastores de iglesias cristianas cuyas viviendas fueron dañadas por los sismos del 19 de septiembre de 2017 no están recibiendo ninguna ayuda del gobierno federal, ni estatal y todavía a seis meses de esos daños por lo menos la mitad de ellos vive bajo lonas o tiendas de campaña.

Edna Porras, coordinadora de la organización MEXCOR (México con Corazón) informó lo anterior y lanzó un llamado a la comunidad cristiana de México para que ayude a estos pastores que se encuentran sobre todo en el Istmo de Tehuantepec y otras zonas de Oaxaca, así como en San Gregorio, Xochimilco.

Poco después de los sismos los pastores recibieron ayuda y despensa, pero por lo menos 50 de ellos no han podido reconstruir sus casas, a pesar del esfuerzo que hacen por habitar otra vez su vivienda.

Estas iglesias cristianas no fueron registradas (foliadas) como dañadas. El problema es que, en muchos casos, los pastores vivían en una casita junto a la iglesia que no fue foliada, por lo que tampoco su casa fue considerada para ser reconstruida como las demás casas del Istmo que sí han sido reparadas.

La organización MEXCOR promueve entre la comunidad cristiana de México “adoptar un pastor”, y a las personas interesadas en ayudar les da un nombre y teléfono para que se comuniquen con un pastor que está en dificultades con su vivienda familiar, con sus instalaciones de la iglesia o con ambas. A veces una simple llamada, infundir ánimo y un poco de ayuda conforme a las posibilidades de cada persona, hace la diferencia.

Porras afirma que los pastores de las iglesias del Istmo no han recibido ni siquiera llamadas de los directivos nacionales de su denominación.

Explicó que hace apenas unos días fue a Juchitán, donde se reunió con 40 pastores para analizar el campo de acción para mejorar sus condiciones. Manifestó que le sorprendió que en este lugar ya no se ven casas derribadas y destruidas, porque la gente toda se puso a trabajar y ya tienen nuevas casas o en construcción, y muchos terrenos baldíos, pero ya limpios y sin casas derruidas. “Toda la población se ha puesto a trabajar duro y ya se observa la diferencia”, afirma.

Sin embargo, la población en la que la reconstrucción de sus viviendas es más lenta, la conforman los pastores de esta zona. Para estos pastores, la ayuda ha llegado del Ejército de Salvación, y de varias organizaciones paraeclesiásticas externas, como de Canadá, Estados Unidos y Corea. Pero haciendo un pequeño esfuerzo todos podemos apoyar a los hermanos del Istmo y de otras zonas cercanas de Oaxaca, afirmó.

Más informes a los teléfonos:

+52 55 55 55 77 77
+ 52 5543475181 y 82

Por Rebeca Lizárraga Raygoza

 

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