Una recopilación actual de casos no resueltos de persecución en el estado sureño de Chiapas, incluye lo siguiente: (1 y 2) Chilil, Mpio. Huixtán, expulsó en 2009 a cuatro familias evangélicas, quienes actualmente suman un total de 24 personas que han vivido desde entonces a merced del Estado. El gobierno no ha actuado para castigar a los culpables ni para permitir el libre regreso de los creyentes a sus hogares y parcelas de tierra de cultivo. Cuatro niños en edad escolar no han podido estudiar tampoco durante el exilio. Otro pueblo del mismo municipio, San Gregorio Las Casas, expulsó en enero de 2010 a 11 familias evangélicas que no han podido regresar y viven como refugiados en San Cristóbal de las Casas.
(3, 4 y 5) Desde 1998 ha habido conflictos en Mitzitón, Mpio. San Cristóbal de las Casas, y 240 familias cristianas han pedido que el gobierno intervenga para mantener la paz en la comunidad, además de liberar a los siete creyentes encarcelados sin razón. En Los Llanos, del mismo municipio, seis familias sufrieron la destrucción de sus casas en enero 2010 y viven como refugiados en la ciudad de San Cristóbal. En San Antonio Las Rosas, también del municipio, 19 familias evangélicas son obligadas a pagar para las fiestas religiosas y no se les ha permitido construir un templo aunque el gobierno lo prometió el pasado enero. Líderes católicos han sido citados a varias reuniones con autoridades pero no asisten o no se resuelve nada.
(6) En Venustiano Carranza, Mpio. Independencia, un pastor evangélico fue asesinado el pasado diciembre dejando a su esposa con ocho hijos; aunque el gobierno le está ayudando a ella con sus finanzas, los culpables del crimen no han sido justiciados.
(7 y
En Tierra Blanca, Mpio. Zinacantán, a una familia cristiana los católicos tradicionalistas le cortaron la luz y el agua desde noviembre, le robaron cantidades de dinero y hasta ahora dos de sus niños no son admitidos en la escuela. La exigencia es que los evangélicos vuelvan a participar en gastos de los festivales católicos, o no podrán recuperar sus derechos. Por otro lado, en Nachig del mismo municipio 13 familias lograron regresar al pueblo en junio pasado después de un acuerdo apoyado por las autoridades estatales.
(9 y 10) En La Piedad, Mpio. Las Margaritas, las 15 familias evangélicas son obligadas a cooperar para las fiestas religiosas tradicionales y no se les permite recibir enseñanza bíblica dentro de la comunidad ni tampoco tener su templo. La misma situación se aplica a Saltillo en dicho municipio, donde 24 familias sufren de igual persecución. (Ministerios Alfa Chiapas)











Jue, Ago 25, 2011
Sección: América