La Iglesia y las misiones: Lecciones aprendidas en China

jue, May 21, 2015

Sección: Editorial

Dirigentes de la Iglesias en casa de China en una reunión reciente en Seúl, Corea, analizaron el movimiento misionero en este país en años recientes, para aprender de sus errores y madurar en el entendimiento teológico y bíblico del papel de la Iglesia en las misiones mundiales.

Sus conclusiones fueron:

1)   Se necesitan bases y estructuras de envío fuertes

A principios del año 2000, miles de campesinos respondieron al llamado misionero, partiendo hacia Medio Oriente, como resultado del movimiento Regreso a Jerusalén. Pero la falta de preparación transcultural, dependencia en fondos extranjeros y el aislamiento de los enviados, resultó en un alto índice de fracaso. Un movimiento reciente, Iglesias Urbanas Emergentes, integrado principalmente por intelectuales y profesionales con una mentalidad global está formando esa base de apoyo necesaria para los misioneros. Además, estructuras nacionales están desarrollándose para asegurar un entrenamiento, supervisión y cuidado adecuados.

2)   La unidad lleva a una Iglesia más sana

En el pasado, las Iglesias locales se mantenían apartadas por razones de seguridad, pero ahora la visión global de misiones ha disipado estos temores. Misión China 2030, une a las Iglesias urbanas y rurales, de todas las generaciones y aun distintas teologías a través de vastas regiones y ciudades.

3)   Menos triunfalismo y más humildad

Las desilusiones de Regreso a Jerusalén, han resultado en una actitud más humilde entre los líderes chinos, evitando los peligros del nacionalismo triunfalista. En lugar de postular a China como decisiva en el cumplimiento de la Gran Comisión, prefieren ver a China como una nación entre muchas. El formar parte de la Iglesia global es esencial para el esfuerzo misionero de China.  Aunque China tiene algo que ofrecer, se acerca como novato a un foro global ya existente.

4)   Una ola de crecimiento económico

La historia nos enseña que movimientos nacionales misioneros significativos se han levantado durante periodos de expansión económica y geo-política, como es el caso de Gran Bretaña en el Siglo XIX,  Estados Unidos en el Siglo XX y Corea del Sur a fines del Siglo XX.  El 14 de diciembre de 2014, la economía china rebasó la economía estadounidense como la más grande del mundo, lo cual tiene un impacto indirecto sobre el impacto global del cristianismo chino sobre el planeta.

Debemos celebrar el nuevo estatus de China como la economía más grande, porque forma parte del plan global de Dios de bendecir al mundo a través de su Iglesia.  (Adaptado de David Ro)

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