
Seis templos cristianos en la ciudad capital de Bishkek han sido atacados recientemente, con robos de dinero y equipo usado en los cultos y golpizas a personas halladas en los asaltos. “Parece que la policía no hace nada”, informó el pastor Jed Courley. Recientes disturbios étnicos y políticos en el sur del país resultaron en cientos de muertos y miles de familias desplazadas, quienes viven todavía en campamentos de refugiados. (ANS)










Mie, Ago 18, 2010
Sección: Asia