
Debido al crecimiento del número de judíos mesiánicos, que hace una década era de 350 y ahora es cerca de 10 mil, la fe cristiana ha llegado a ser un problema. Ciertos grupos, en especial los judíos ortodoxos, “nos denuncian sistemáticamente para quitarnos la ciudadanía, la residencia, las licencias de nuestros locales, dificultar la inmigración mesiánica, etcétera”, según el abogado cristiano Caleb Mayers.
El rabino Joel Werberg, experto en relaciones interreligiosas, considera que el problema viene “cuando actúan como misioneros”, o sea, cuando quieren evangelizar a los judíos. Por otro lado, uno de los principales negocios de Israel es el turismo cristiano a los lugares sagrados, con millones de visitantes cada año que proveen divisas importantes para la economía. (COMIMEX)










Mar, Ago 31, 2010
Sección: Medio Oriente