INDÍGENAS DESPLAZADOS A TUXPAN DE BOLAÑOS

Jue, jul 13, 2017

Sección: Nacionales, Persecución

Por Rebeca Lizárraga R.

Decenas de habitantes huicholes de un poblado del norte de Jalisco, que fueron agredidos y sacados de sus viviendas por ser cristianos, han decidido seguir viviendo en Tuxpan de Bolaños, Jalisco a donde se trasladaron y no volver a sus tierras. Después de año y medio de ser expulsados, han perdido sus casitas, enseres, ropa, milpas y ganado.

 

Consideran que si actualmente se vive en calma en su poblado ─muy cercano a Tuxpan de Bolaños─, en cualquier momento los líderes indígenas huicholes volverán a agredir y amenazar.  En consecuencia, tendrían que abandonar otra vez sus tierras y posesiones. Reconocen ante todo que el brujo de ese pueblo sigue con gran poder y azuza a los demás habitantes de esa área a que agredan a los cristianos. De hecho, ahí mismo se encontraba un grupo importante de Testigos de Jehová el cual también fue expulsado, dejando sus casas y todas sus propiedades.

 

Gerardo Gómez González, encargado del Área de Cuidado Integral y vocero de la Convención Nacional Bautista de México señaló que los huicholes desplazados ya se instalaron en Tuxpan de Bolaños y trabajan en la pesca en el río cercano y en la elaboración de artesanías.

 

Se trata de una paz relativa, afirma el pastor Gómez González, pues en el momento en que los líderes del poblado lo quieren, vuelven las amenazas que causan inquietud e inseguridad entre los cristianos.

 

Esta situación no es nueva, ya que desde hace varios años los cristianos viven con agresiones. Con la intervención de las autoridades municipales y los representantes de los cristianos se dio la calma. Pero en 2015 volvieron las hostilidades y violencia a tal grado que para los primeros días de enero de 2016 fueron expulsados del pueblo y obligados a dejar todo. Estos antecedentes hacen que los cristianos desplazados consideren no regresar a su poblado, sino quedarse en Tuxpan de Bolaños, aseguró el pastor Gerardo Gómez.

Los comentarios están cerrados